Modelado de calidad de agua

La calidad del agua dentro de los sistemas de distribución y entornos naturales está regida por procesos físicos, químicos y biológicos complejos. Comprender cómo evoluciona la calidad del agua a lo largo del tiempo y a través de la infraestructura es esencial para garantizar un suministro seguro, el cumplimiento normativo y la operación eficaz del sistema.

Brindamos apoyo a empresas de servicios públicos, firmas de ingeniería y proyectos ambientales en el desarrollo y aplicación de modelos de calidad del agua. Nuestro trabajo se centra en simular el transporte y la transformación de parámetros clave como el cloro, la edad del agua y los contaminantes dentro de las redes de distribución de agua y los sistemas naturales

Modelado de Calidad del Agua

Aplicaciones

Desarrollamos y aplicamos modelos de calidad del agua utilizando herramientas como EPANET y enfoques de simulación avanzados. Los modelos se utilizan para evaluar el decaimiento de desinfectantes, la distribución de la edad del agua y la propagación de contaminantes bajo diferentes escenarios operativos.

Las aplicaciones típicas incluyen la optimización de estrategias de cloración, la identificación de áreas con bajo nivel de desinfectante residual, el análisis de la edad del agua y zonas de estancamiento, y la simulación de eventos de contaminación. También apoyamos la integración con modelos hidráulicos y datos operativos para una mejor comprensión del sistema.

Características
  • Simulación del decaimiento del cloro y residuos de desinfectantes.
  • Análisis de la edad del agua en redes de distribución.
  • Modelado del transporte y dispersión de contaminantes.
  • Integración con modelos hidráulicos y operaciones de la red.
  • Análisis de escenarios bajo condiciones operativas y de demanda variables.
  • Identificación de zonas críticas con riesgos para la calidad del agua.
  • Apoyo para el cumplimiento normativo y estrategias de monitoreo.
Beneficios
  • Mejor control de la calidad del agua en toda la red.
  • Identificación de áreas en riesgo de bajo nivel de desinfectante o estancamiento.
  • Optimización de estrategias de dosificación y prácticas operativas.
  • Mayor protección de la salud pública y cumplimiento normativo.
  • Mejor comprensión del comportamiento del sistema bajo condiciones normales y anormales.